El primer núcleo de población de Hermigua fue el del Valle Alto, con la Iglesia de Santo Domingo y el Convento del mismo nombre, construido entre 1515 y 1520. La creación del núcleo del Valle Bajo fue posterior, levantándose la iglesia de Nuestra Señora de La Encarnación en 1650.
La población se distribuye en varios asentamientos a lo largo del valle, que van desde el caserío del Cedro y Los Aceviños, localizados en la zona de influencia del Parque Nacional de Garajonay, declarado en 1986 por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y que en los últimos años han experimentado una sensible actividad de rehabilitación de viviendas tradicionales, con fines de turismo rural y segunda vivienda, hasta Santa Catalina y los Pedacitos, en la costa. Otros núcleos de población importantes, además del casco, son: Lomo San Pedro, Estanquillo, Corralete, Las Cabezadas, Las Casas, La Cerca, La Poyata, San Antonio, Las Hoyetas, El Andén, El Curato, Ibo Alfaro, Piedra Romana, El Tabaibal, Callejón de Ordaiz, El Palmarejo, La Castellana, La Punta, Pedacitos, Santa Catalina, Altozano, Llano Campo, Las Nuevitas.
El litoral de Hermigua esconde mucha historia, como la de Juan Rejón, primer conquistador de Gran Canaria, quien llegó a estas aguas en el siglo XV, huyendo de una tempestad cuando se dirigía a conquistar La Palma. Rejón fondeó sus naves en la bahía de Hermigua y se dispuso a descansar en la Playa de Santa Catalina, pero fue asesinado a manos de los emisarios del tirano local, Hernán Peraza, por viejas rencillas personales.
Triste historia a la que le acompaña la melancolía que respiran los restos del Pescante. Columnas de hormigón que se consuelan recordando un pasado mejor no demasiado lejano. La ejecución de esta notable obra de ingeniería, en el litoral de Hermigua, realizada para dar salida a la exportación del tomate y el plátano, contribuyó decididamente a que los mayores propietarios agrarios de la localidad y algunos emigrantes retornados, que habían hecho sus fortunas en Cuba, invirtieran en la agricultura, ampliando sus tierras de cultivo y fabricando atarjeas para asegurar el regadío. Esto marcó un hito importante en la historia socioeconómica del valle. Para explicar la incidencia que esta importante infraestructura tuvo, se dice que en Hermigua existen dos épocas, una anterior y otra posterior al Pescante.