
La alcaldesa de Hermigua, Solveida Clemente, manifiesta que han acordado dirigirse al Cabildo Insular al objeto de que se establezca una línea que cubra los núcleos de población del Caserío del Cedro y de los Aceviños. Precisa que la línea de transporte también beneficiará a los habitantes de la zona de La Palmita del hermano municipio de Agulo.
Esta línea se hace más necesaria debido a que estos vecinos se encuentran alejados del centro de los municipios indicados, en zonas infradotadas y carentes de servicios de los que el centro del municipio dispone.
Se da la circunstancia de que dichos núcleos de población se encuentran habitados por personas de avanzada edad que necesitan desplazarse, si cabe, aún mas al centro no sólo por necesidades sanitarias, sino además para otras cuestiones administrativas y personales.
Se trata, explica la alcaldesa, de igualar en derechos a los vecinos y vecinas que residen en la zona, que bastantes dificultades tienen, de por sí, en vivir en estos enclaves donde todo son trabas para resolver cualquier situación de emergencia que pueda presentarse, lo que supone un agravio comparativo y una discriminación hacia los vecinos de estos barrios, que no disponen del servicio de transporte público.
Insiste Clemente que tal situación coloca a estos vecinos en clara desventaja a los del resto de la isla, que además de disponer de transporte público por carretera también pueden hacer uso de un servicio marítimo interior subvencionado.
El Cabildo gomero resolvería un agravio comparativo, pues no debemos olvidar que son personas de escasos recursos, muchos de ellos pensionistas con pagas de subsistencia y que la mayoría de ellos carecen de vehículo propio para su traslado.
En definitiva se trata de que la línea regular de viajeros de la isla toque los caseríos de Los Aceviños, y El Cedro, en Hermigua, medida que beneficiará a los residentes de los barrios de la Palmita, Juego Bolas y Mériga, pertenecientes al término municipal de Agulo.
Concluyen los representantes del Ayuntamiento de Hermigua apelando a la sensibilidad que debe imperar en la Corporación Insular para solucionar un problema social que lleva enquistado en dichos núcleos, además de facilitar un servicio a los visitantes que quieran trasladarse a estos lugares, reclamos del turismo rural.